Claude para ecommerce: cómo llevo una tienda de 33.000 productos

En corto

Uso Claude para ecommerce en Adrihosan, mi tienda de azulejos con 33.000 productos y 1.700 categorías. Está conectado por MCP a WooCommerce, a Search Console, a Analytics, a Google My Business y a mi ERP, así que no le paso capturas: entra, mira los datos y ejecuta. Subir una ficha de producto pasó de costarme un día entero a diez minutos, y el SEO de las categorías lo hago yo con skills en vez de encargárselo a una agencia. Si quieres el panorama completo antes del caso, empieza por IA para ecommerce.

Me invitaron al podcast Modo Inteligente a contar cómo aplico la IA en mi empresa y me costó elegir los casos. No porque tenga dos o tres, sino porque cuando llevas un año largo automatizando todo lo que haces dos veces, dejas de contarlos.

Así que hicimos una especie de top 10 con lo que de verdad uso cada día en Adrihosan: subida de productos, SEO de categorías, edición de vídeo, newsletter, reseñas, pedidos. Todo con la misma herramienta y sobre el mismo WooCommerce que llevo ocho años arrastrando.

Este artículo es ese repaso, por escrito y con los números. Sin promesas de facturación ni capturas de dashboards ajenos.

Quién te está contando esto

Soy biólogo. No sé por qué estudié biología, pero también me gustó. Llevo 30 años vendiendo azulejos y monté mi primer ecommerce en 2007, cuando llamabas a un cliente y te decía «es que yo no me fío de usted» y tú pensabas lo mismo de él. Lo primero que vendimos por internet fue una bañera de hidromasaje de 2.000 euros y no nos lo creía nadie.

Adrihosan nació online y en plena pandemia le sumé una exposición física en Ruzafa, en el centro de Valencia. No es lo mismo que alguien compre un plato de ducha de 300 euros por impulso que se plante en la tienda y se deje 15.000 en una reforma. Los dos canales conviven y los dos comen del mismo catálogo.

Durante ocho años subí productos a mano, recorté imágenes a mano, hice las categorías a mano y me peleé con el SEO y el SEM a mano. No soy especialista en nada, pero me gusta saber lo suficiente de todo como para que, cuando contrato a alguien, entienda de qué me está hablando. Esa es toda mi credencial técnica.

De un día entero por producto a diez minutos

Antes, meter una referencia nueva era esto: elegir el producto, negociar el precio, conseguir imágenes, conseguir un texto, saber algo de SEO para posicionarlo, escalar cada imagen, inventarme el título, el alt y la descripción de cada imagen (y hay productos con diez), redactar la ficha, subirla a WordPress, crearla en WooCommerce. Un producto podía llevarme el día entero. Ahora extrapólalo a una categoría y acabas chalado.

Hoy ese mismo trabajo lo cierro en unos diez minutos. Y no es marketing: le digo «este producto, este es el texto y estas son las imágenes» y tira. Lo que hay debajo es la conexión directa a WooCommerce por MCP, más Freepik, más ChatGPT para generar imagen, más un puñado de conectores y skills propias que ya llevan dentro mis normas de SEO. Si quieres ver el detalle de esa parte concreta, lo desgloso en cómo automatizo las descripciones de producto.

Ahora, el camino del punto A al punto B no es inmediato. La forma de adiestrar a esa IA, entre comillas, es trabajar con ella todos los días: que se equivoque, que te desesperes, que te rompa cosas. A mí me rompió unas cuantas. Al principio todo pasaba por mi supervisión: subía el alt de una imagen y yo quería revisarlo. Cuando te lo ha hecho mil veces y 999 han salido bien, entonces le sueltas la mano.

Ese es el criterio con el que trabajamos en la empresa: si veo que alguien hace la misma cosa dos veces, pregunto por qué. Lo que se pueda automatizar, se automatiza. Otro ejemplo de esa lista: cambiar atributos masivos de productos con WP All Import me llevaba unas tres horas de subir, bajar y corregir a mano. Ahora subo un Excel a una skill que entra en la base de datos y lo hace en dos minutos.

El SEO de 1.700 categorías (que no lo hace una agencia)

El volumen real no son los 33.000 productos, son las 1.700 categorías. Azulejos, pavimentos, platos de ducha, mamparas, muebles de baño. Y llegar hasta ahí no fue automático: yo llevo tres décadas vendiendo esto y en mi vida he llamado «azulejo» a un azulejo, le he llamado revestimiento. La arquitectura salió de un keyword research serio, no de mi jerga.

Con esa arquitectura, entre tres personas y en menos de un año, llegamos a tener cerca de mil keywords en el top 3. Y luego, en julio de 2025, me pegué el leñazo: canibalizaciones mías, una actualización de Google, el modo IA en los resultados, y las visitas abajo. De ahí salió la manera de trabajar de ahora: lo mismo, pero poco a poco y con conocimiento.

El proceso por categoría es siempre el mismo. Cojo un silo (azulejos, azulejos metro, azulejos rectificados, azulejos rojos) y lanzo una investigación profunda con una skill que tiene conectados la web, el ERP, Google Ads, Search Console, Google My Business y Analytics. Con eso decido si eso es una categoría, un filtro, o un filtro al que luego le pueda poner SEO. Después reconstruimos la página, porque lo que WooCommerce te da por defecto es un textito abajo del todo, las subcategorías y los productos. Poco más.

Lo que montamos encima es otra cosa: tarjetas de garantía y envío, consejos, filtros útiles (por ancho, por formato), el catálogo, artículos de blog relacionados y el texto SEO donde toca. Llevo ya en torno al 70% del catálogo migrado a ese formato. Lo cuento paso a paso en cómo automatizar las categorías de tu tienda online con IA.

Un caso concreto del vídeo: categoría «lavabo gris», ID 2676. Search Console decía que la categoría estaba en posición 17,6 mientras un producto suelto mío estaba en la 4, con 1.636 impresiones y cero clics. La lectura no es técnica, es de negocio: la gente busca lavabos grises, no un modelo concreto. Por eso no hay clics. El objetivo pasa a ser que la categoría absorba ese ranking, y la página se reconstruye con ese ángulo.

La parte que más me sorprendió es que aprende mis reglas de negocio. Yo tengo un problema clásico con la baldosa hidráulica: la original cuesta unos 100 euros el metro y la imitación se hace con impresora y vale 20. Si el que busca la original cae en la de 20, se piensa que le estoy colando barato; si pasa al revés, se piensa que soy carísimo. Le dejé muy claro que original e imitación van separadas y bien explicadas. Semanas después, revisando una categoría de lavabos de piedra, me avisó de que había dos lavabos que ponían mármol pero eran de porcelana y no pintaban nada ahí. Tenía razón: la categoría la había asignado mal yo.

Los 20.000 euros que me ahorró una conversación de cinco minutos

Aquí va el paréntesis que más me duele contar. Llevaba siete años diciéndole a un montón de programadores que la web me iba lenta. Tengo un servidor grande, bueno, que pago caro, y era imposible que fuera tan lento. Nadie me lo supo arreglar.

Claude entró en el functions.php, lo analizó y me dijo: Ricardo, estás llamando a la base de datos 8.000 veces cada vez que alguien abre la página, ¿cómo no se te va a colgar? Había pagado más de 20.000 euros a gente para que me arreglara eso, y se resolvió en cinco minutos.

El servidor iba al 80-90% de carga. Ahora está al 3%, y sube al 8% cuando estamos trabajando en algo. Aguanta la barbaridad de bots de IA que me entran ahora y aguanta 500 personas a la vez sin tumbarse.

Por eso, cuando toco cosas serias, hay red: backup del servidor antes de cada cambio, copia en GitHub emparejada con la del hosting, y autorización explícita mía cada vez que va a tocar el functions.php o a borrar algo. Cuando validamos que está bien, se borra el backup. Eso lo aprendí a tortas, no en un curso.

Reels que se editan solos y se corrigen a sí mismos

Esta es la que más me gusta. Me encanta grabar vídeos y odio editarlos. He llegado a pagar 600-700 euros al mes a editores por cuatro reels, y con becarios aprendiendo se iba una semana entera por pieza.

Ahora el flujo es: le pido una idea, me escribe el guion, lo grabo (con teleprompter si es de Código AdrIA, en la tienda si toca azulejo) y le paso el bruto a una carpeta. El último lote fueron 16 vídeos. A partir de ahí transcribe con Whisper, ve el vídeo, corta silencios, repeticiones y estornudos, aplica la tipografía Poppins y mis colores corporativos, y busca recursos en Freepik o los genera. Tiene dos reglas duras metidas: empezar con un gancho y que pase algo cada cuatro segundos.

Al principio cortaba demasiado pegado al final y quedaba robótico. Eso se pule diciéndoselo. Y lo que lo cierra: cuando apruebo el reel, lo programa con la API de Metricool, y a la semana vuelve, mira cómo ha funcionado, saca conclusiones y se corrige a sí mismo con un commit al repositorio. Cada reel debería ser un poco mejor que el anterior. Llevo poco tiempo con este sistema, así que esto todavía tiene que evolucionar.

Un aviso sobre las imágenes, que en mi sector es crítico: yo vendo el lavabo que enseño. Puedo hacer una composición preciosa de revista con IA, pero el producto tiene que ser exactamente el mío. Si al cliente le llega a casa algo con una curva donde él vio una línea recta, tengo un problema. Por eso a los reels de producto les doy mucha menos libertad creativa que a los de Código AdrIA.

La newsletter de los lunes, las reseñas y los pedidos

Me gusta mandar newsletters y me da una pereza tremenda sentarme a hacerlas. Nunca me acuerdo, y cuando me acuerdo no me apetece. La solución fue un planning anual: cada semana elige un producto, lo casa con uno de mis siete buyer personas (la pareja reformadora, el profesional…), se va a esa categoría de la web, saca tres productos y me monta el email.

Todos los lunes a las 8 de la mañana tengo el borrador hecho, con el asunto sugerido, el preheader y el HTML listo para pegar en Mail Relay, incluido el enlace de baja que la plataforma exige. Yo reviso y le doy a enviar. El último envío salió a unos 3.000 correos con 850 visualizaciones.

Reseñas de Google. Con el MCP de Google My Business conectado, cuando entra una reseña la capta, la vuelca a una hoja de cálculo y la responde. Lo interesante no es que responda: es que acumulas todas las reseñas en un sitio y puedes sacarles el sentimiento.

Pedidos. Cuando entra un pedido en WooCommerce, se crea el lead en el CRM y el cliente en el ERP. Es media hora tonta al día que, a final de año, son un montón de horas.

Reservas. Pagaba unos mil euros al año por Calendly. Me monté mi propio sistema de reservas embebido en la web, con mi identidad corporativa y mis correos, distinguiendo visita virtual y visita en tienda.

Por qué sigo en WooCommerce y no me monto la tienda a medida

En el podcast me lo preguntaron dos veces: ¿te plantearías tirar WordPress y WooCommerce y hacerlo todo con código propio? No. Y si empezara hoy de cero, tampoco.

No es miedo, es cuenta de la vieja. Mira la lista de plugins que tengo funcionando: anti-spam, RGPD, desistimiento de WooCommerce, sitemap, el que me deja vender por metros cuadrados en vez de por cajas (el 90% de las webs de azulejos vende por cajas, yo no), Doofinder para el buscador, optimizador de imágenes, filtros, WhatsApp, seguridad, velocidad, traducción, envío de campañas, el paso de cantidad para que el carrito suba de 1,2 en 1,2 metros… Todo eso está probado por miles de tiendas. Podría replicarlo, sí. Pero seguro que me dejaría algo, y lo que me dejaría sería de seguridad o de pasarela de pago.

Lo que funciona, prefiero no tocarlo. Prefiero meter la IA por encima de lo que ya funciona.

El consejo que doy siempre: quédate con una

Yo las pruebo todas. Y aun así, te tienes que decantar por una. No por fidelidad ni por fanatismo, sino porque el valor no está en la herramienta: está en lo que la herramienta sabe de ti.

No es que tú le enseñes a la herramienta. Es que la herramienta te conozca. Cuando le has dado el contexto de tu negocio (tus buyer personas, tu base de datos, tus reglas de precio, tu identidad corporativa, tus conectores) el modelo importa mucho menos de lo que parece. Con buenos datos detrás, hasta un modelo mediano te lo hace bien. Con datos malos, el mejor modelo del mundo te escupe genéricos.

El FOMO de «ahora ha salido esto, ahora lo otro» te deja siempre en la casilla de salida, empezando de cero con una herramienta nueva cada mes. Para el 90% de lo que necesitas hacer, cualquiera de las grandes te sobra. Y en el momento en que estás pensando en visibilidad, ese contexto también decide si una IA te recomienda o ni sabe que existes; lo explico en SEO para IA.

Un efecto secundario que no esperaba: yo he sido desordenado toda mi vida, y esto me está obligando a ser ordenadísimo. Para crear un cliente hay que abrir esta carpeta. Para guardar, esto otro. Al terminar en un ordenador, cerrar bien para que el trabajo llegue al siguiente. Si mañana se me quema el Mac, sigo trabajando desde el otro equipo con todo en su sitio.

Por dónde empezarías tú mañana

  1. Apunta lo que haces dos veces. Durante una semana, cada vez que repitas una tarea, anótala. Esa lista es tu hoja de ruta, no la que te venda nadie.
  2. Empieza por lo aburrido y reversible. Textos de fichas, alts de imágenes, respuestas a reseñas. Nada que tumbe la web si sale mal.
  3. Supervisa hasta que te aburra. Revisa el 100% al principio. Cuando lleves cientos de aciertos seguidos, suelta esa tarea y solo esa.
  4. Conecta los datos antes que las herramientas. Un asistente sin acceso a tu Search Console, tu catálogo y tu CRM te da consejos de blog. Con acceso, te da decisiones.
  5. Backup siempre. Copia antes de tocar, y borra la copia solo cuando hayas validado. En dos segundos vuelves atrás.
  6. Cuando algo salga bien tres veces, conviértelo en skill. Ahí es donde deja de ser un truco y empieza a ser un sistema.

Yo no soy informático y no tengo ni idea de lo que pasa por debajo en la mitad de lo que te he enseñado. Cuando me pica la curiosidad llamo a mi hijo, que es ingeniero informático, y le pregunto qué está haciendo. Pero no me quita el sueño. Lo que me ha dado esto es algo que no había tenido nunca: cambiar una palabra a azul y verla en azul en cinco segundos, en vez de esperar una semana y que el azul no sea el que yo quería.

Preguntas frecuentes

¿Qué se puede automatizar de verdad en un ecommerce con Claude?

En mi tienda: la creación de fichas de producto con sus textos SEO y sus imágenes, el cambio masivo de atributos desde un Excel, la reconstrucción de páginas de categoría con su investigación de keywords previa, la edición y publicación de reels, el borrador semanal de la newsletter, la respuesta a reseñas de Google y el alta de pedidos en el CRM y el ERP. Lo que no automatizo es la compra al fabricante ni la relación con el cliente.

¿Hace falta saber programar para usar Claude para ecommerce?

No. Yo soy biólogo y llevo 30 años vendiendo azulejos. Hace falta saber de tu negocio y ser capaz de explicar bien lo que quieres, revisarlo y decir cuándo está mal. El consejo que doy siempre es que no tengas miedo a preguntarle: si preguntas y le dedicas tiempo, acabas montando cosas que no te esperabas.

¿Es seguro dejar que una IA toque el WooCommerce de una tienda que factura?

Lo es si pones red antes. Yo tengo backup automático del servidor antes de cada cambio, una copia en GitHub emparejada con la del hosting, y autorización manual mía obligatoria para tocar el functions.php o borrar cualquier cosa. Si algo sale mal, en dos segundos estoy en el estado anterior. Sin esa red, no lo haría.

¿Merece la pena cambiar de herramienta de IA cada vez que sale una nueva?

Yo las pruebo todas, pero trabajo con una. El valor no está en el modelo, está en el contexto de tu negocio que has ido acumulando: tus buyer personas, tu catálogo, tus reglas, tus conectores. Cambiar de herramienta cada mes es volver a la casilla de salida y perder justo lo que te hace ganar tiempo.

¿Cuánto se tarda en montar un sistema así?

Meses de trabajo diario, no un fin de semana. Yo empecé con un máster de IA a principios de 2023 y he ido construyéndolo pieza a pieza, equivocándome mucho. Lo que sí es rápido es la primera automatización útil: la parte lenta es convertir cada acierto suelto en una skill que se repita sola.

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Comentarios

Una respuesta a «Claude para ecommerce: cómo llevo una tienda de 33.000 productos»

  1. […] del leñazo no tiré la tienda ni el SEO: puse la IA a trabajar encima. Con Claude conectado a WooCommerce, Search Console, Analytics y el ERP, el mantenimiento SEO dejó de ser cuello de botella: subir una […]

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