El SEO para ecommerce que me funciona con 33.000 productos no va de trucos: va de arquitectura. En Adrihosan, mi tienda de azulejos, el volumen real son las 1.700 categorías, construidas desde un keyword research serio y no desde la jerga del sector. Así llegamos a cerca de mil keywords en el top 3… y aun así, en julio de 2025 Google me tumbó el tráfico y estuve dos días sin vender nada. Lo que monté después —con la IA trabajando encima de la tienda— es lo que cuento aquí y en el episodio que tienes abajo.
Esta semana me han entrevistado en VisibilidadOn, el podcast de SEO de Josep Deulofeu. Una hora y diez minutos hablando de lo que casi nadie cuenta con números delante: qué pasa cuando llevas años haciendo SEO bien —o eso crees— y un buen día Google te reordena el tablero.
Este artículo es el resumen por escrito, con lo que aprendí por las malas y lo que haría igual mañana. Si vendes online con un catálogo grande, esto te toca de lleno.
Quién te está contando esto
Soy biólogo, llevo 30 años vendiendo azulejos y monté mi primer ecommerce en 2007. Hoy Adrihosan tiene 33.000 productos, showroom en Valencia y una particularidad: el SEO y el SEM los he peleado yo, a mano, durante años, antes de que la IA entrara en escena. No soy consultor SEO: soy el dueño de la tienda que paga las consecuencias cuando el SEO falla.
El leñazo: julio de 2025
Primero los números buenos: con la arquitectura bien hecha, entre tres personas y en menos de un año, llegamos a tener cerca de mil keywords en el top 3 de Google. El tráfico orgánico era la columna vertebral del negocio.
Y entonces, julio de 2025. Tres golpes a la vez: canibalizaciones que había creado yo mismo (páginas mías compitiendo entre sí), una actualización de Google, y la llegada del modo IA a los resultados de búsqueda. Las visitas cayeron y llegué a estar dos días sin vender nada. Quien vive del tráfico sabe lo que son dos días de cero con los gastos corriendo.
Lo digo tal cual lo cuento en el episodio: aquel leñazo fue la mejor lección de diversificación que me han dado. No porque el SEO no funcione —funciona—, sino porque depender de un solo canal es construir sobre suelo alquilado.
Tu jerga no es tu keyword
La base de todo mi SEO para ecommerce es una humildad concreta: yo llevo tres décadas en este sector y en mi vida le he llamado «azulejo» a un azulejo. Le llamo revestimiento. ¿Sabes quién busca «revestimiento porcelánico» en Google? Casi nadie. ¿Sabes quién busca «azulejos baño»? Mi cliente.
Por eso la arquitectura de la tienda no salió de cómo habla el sector, sino de un keyword research serio. El volumen real de trabajo no son los 33.000 productos: son las 1.700 categorías —azulejos, pavimentos, platos de ducha, mamparas…— y decidir para cada una si merece ser categoría, filtro, o filtro con SEO propio.
El proceso por cada silo es siempre el mismo: investigación con los datos delante (Search Console, Analytics, el ERP, Google Ads), decisión de estructura, y reconstrucción de la página de categoría —porque lo que WooCommerce te da de serie es un textito abajo del todo y poco más. Lo cuento paso a paso en cómo automatizar las categorías de tu tienda con IA.
Un ejemplo real del episodio: mi categoría «lavabo gris» estaba en posición 17,6 mientras un producto suelto mío rankeaba cuarto con 1.636 impresiones y cero clics. La lectura no es técnica, es de negocio: la gente busca lavabos grises, no un modelo concreto. La categoría tenía que absorber ese ranking.
Autoridad se escribe con vertical
La segunda pata: especializarse. En mi caso, la baldosa hidráulica. La original cuesta unos 100 € el metro; la imitación, impresa, unos 20 €. Si el que busca la original cae en la de 20, cree que le estoy colando barato; si pasa al revés, cree que soy carísimo. Tenerlas separadas y bien explicadas no es solo UX: es la diferencia entre ser una tienda más y ser el sitio donde se entiende ese producto.
Alrededor de ese vertical: YouTube para captar y educar al cliente antes de que llegue (mi canal es mi comercial nocturno), y visitas virtuales al showroom para quitarle fricción a compras que pueden irse a 15.000 €. Nadie se gasta eso por impulso: se lo gasta cuando confía.
La IA, encima del SEO (no en lugar del SEO)
Después del leñazo no tiré la tienda ni el SEO: puse la IA a trabajar encima. Con Claude conectado a WooCommerce, Search Console, Analytics y el ERP, el mantenimiento SEO dejó de ser cuello de botella: subir una ficha con su SEO completo pasó de un día a diez minutos, las descripciones de producto salen con mis reglas ya aprendidas, y llevo en torno al 70% del catálogo migrado al formato nuevo de categoría.
Y ojo, sin ser desarrollador. Ese es el mensaje que más repetí en el episodio: no hace falta ser informático —yo soy biólogo—, hace falta conocer tu negocio y supervisar hasta que puedas soltar la mano.
El SEO que no depende solo de Google
La lección grande de julio de 2025 es que el posicionamiento hoy es un ecosistema, no una lista de rankings:
- Canales propios: la lista de correo y YouTube no te los puede quitar una actualización.
- El trato humano donde importa: la IA hace lo repetitivo, pero las ventas grandes se cierran conversando — WhatsApp y el CRM (Pipedrive) para asesorar de verdad.
- La visibilidad en las IAs: cada vez más clientes preguntan a ChatGPT o Perplexity antes que a Google. Que te citen o no ya es parte del SEO — lo explico en SEO para IA.
Por dónde empezarías tú mañana
- Haz el keyword research ANTES de tocar la estructura. Tu jerga no es tu keyword: valida cómo busca tu cliente de verdad.
- Trabaja por silos, no por productos. En catálogo grande, la batalla se gana en las categorías.
- Busca tus canibalizaciones. Si dos páginas tuyas compiten por lo mismo, Google elegirá por ti (y mal).
- Elige un vertical y sé la referencia. Mejor el sitio de algo que una tienda de todo.
- Monta un canal que sea tuyo (email, YouTube) antes de necesitarlo.
- Pon la IA a sostener el sistema: fichas, categorías y mantenimiento — tú quédate el criterio.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se hace SEO para un ecommerce con miles de productos?
Trabajando por categorías, no por productos. En mi tienda el volumen real no son los 33.000 productos sino las 1.700 categorías: cada una sale de un keyword research con datos (cómo busca el cliente, no cómo habla el sector), se decide si es categoría o filtro, y se construye una página completa —no el textito por defecto de WooCommerce—. Los productos heredan la fuerza de una arquitectura bien hecha.
¿Qué hago si Google me quita el tráfico de un día para otro?
Primero, diagnóstico con datos: busca canibalizaciones propias antes de culpar al algoritmo —en mi caída de julio de 2025 parte del daño me lo había hecho yo—. Después, recupera poco a poco y con conocimiento, silo a silo. Y en paralelo, construye canales que no dependan de Google: email, YouTube y tu presencia en las respuestas de las IAs.
¿Sirve la inteligencia artificial para el SEO de una tienda online?
Sirve para sostenerlo: subir fichas con su SEO completo en minutos, reconstruir categorías con investigación previa y mantener miles de páginas coherentes con tus reglas de negocio. Lo que no hace la IA es el criterio: qué es categoría y qué es filtro, qué vertical trabajar y qué no tocar. Eso sigue siendo tuyo.
¿Cuándo una búsqueda merece categoría propia y cuándo es solo un filtro?
Lo deciden los datos, no la intuición: si la gente busca ese concepto con volumen propio («lavabo gris», «azulejos metro») y tu catálogo puede responder con entidad, es categoría con SEO. Si solo refina una búsqueda mayor, es filtro. Yo lo compruebo con Search Console y el histórico de la tienda antes de crear nada.
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