En esta prueba con ChatGPT Meetings usamos las notas de dos reuniones para recuperar ideas, pedir aplicaciones al negocio y crear un HTML editable. El primer documento solo recogía una parte: tuvimos que corregir el alcance antes de aplicar nuestra marca y compartirlo. Puedes seguir el flujo y adaptarlo a tu trabajo; es el tipo de aplicación que practicamos en el curso de automatizaciones.
Termina una reunión y te queda una transcripción enorme. La guardas, quizá lees el resumen y sigues trabajando. A mí lo que me interesa es volver a esa conversación y preguntarle qué puedo hacer con ella en mi negocio.
Eso es lo que hemos probado aquí. Partimos de dos reuniones de iAmasters (enlace de afiliado), una sobre agentes y organización y otra sobre marketing, ventas y soporte. Dejé que ChatGPT tomara notas y después trabajé sobre esas notas. El vídeo muestra la prueba, incluida una corrección que cambia bastante el resultado.
Acabamos con un documento editable, puntos desplegables, propuestas para Adrihosan y nuestra identidad de marca. Para que puedas probar la estructura sin llevarte las notas de otras personas, hemos preparado una plantilla pública con ejemplos inventados.
Qué le pedimos a las notas de la reunión
El punto de partida es sencillo: recuperar una idea y ampliarla. En la grabación vemos el resumen, los asistentes y los elementos de acción. Desde uno de esos elementos seguimos la conversación en un chat y le pedimos que trabaje sobre lo que se había hablado.
La primera diferencia respecto a leer un resumen es que podemos hacer preguntas concretas. Qué ideas merece la pena recuperar, quién explicó un proceso o qué parte necesitaríamos ampliar. En vez de aceptar el primer resumen como definitivo, lo utilizamos como una entrada a la conversación.
Ahora bien, la transcripción sigue siendo una fuente que conviene revisar. Puede confundir una cifra o mezclar quién explicó un caso con quién propuso una mejora. Si después vas a convertir ese material en una propuesta para un cliente, esa diferencia importa. No es lo mismo recoger una decisión que añadir una interpretación.
«Recupera los puntos importantes de toda la reunión. Separa ideas, decisiones y preguntas pendientes. Si identificas quién expuso una idea, indica la referencia que lo respalda. Cuando no esté claro, déjalo como atribución pendiente.»
Es una propuesta para empezar tu prueba, no una transcripción literal del prompt de la grabación.
De un elemento de acción a una comprobación real
Una parte de la reunión trataba sobre el complemento de Adrihosan en ChatGPT. Al recuperar ese tema, el asistente consulta el catálogo conectado y detecta una incoherencia entre un formato indicado en un producto y uno de sus atributos. Ahí ya tenemos algo que podemos ir a comprobar en la fuente.
Ese paso me parece útil porque termina en una tarea concreta: revisar los atributos afectados. El valor del resumen aparece cuando nos permite encontrar algo y decidir qué revisar. En el vídeo también se consultan datos de visitas y compras, utilizando las conexiones que ya tenía configuradas.
No significa que cualquier transcripción pueda entrar en cualquier sistema. En esta prueba hay un catálogo y herramientas de consulta conectados previamente. Si tú quieres llevarlo a tu empresa, tendrás que decidir qué información puede consultar el asistente y por qué vía. Lo explicamos con otro caso en cómo llevar una tienda online a ChatGPT.
Con las cifras hacemos además una separación necesaria. Aparecen más compras e ingresos atribuidos a ChatGPT en una comparación, pero la muestra es de solo tres compras. Eso no demuestra que procedan del complemento ni que la reunión haya provocado una venta. Conservamos la observación y su límite; no la convertimos en una promesa comercial.
Pedir un HTML que puedas consultar y editar
Después cambiamos de formato. Le pido un HTML editable donde aparezcan los puntos importantes y se puedan desplegar para consultarlos en el futuro. Es una forma de ordenar el material para volver a él cuando lo necesite.
Un documento con apartados desplegables permite ver primero los temas y abrir solo el que interesa. Eso ayuda cuando la reunión contiene asuntos distintos. Pero el formato por sí mismo no garantiza que el contenido esté completo o sea correcto. Una presentación cuidada también puede dejar fuera una parte importante.
La petición se puede concretar sin entrar en programación: qué temas debe incluir, qué campos quieres poder cambiar y qué diferencia habrá entre el resumen y tus notas. Si además quieres descargarlo, conviene pedirlo expresamente y probar después que esa descarga conserva tus cambios.
En el flujo del vídeo vemos la edición del contenido y el guardado. La plantilla que acompaña este artículo reproduce esa forma de trabajar con campos editables, ejemplos y próximos pasos. No necesitas introducir las notas de una reunión para entenderla: puedes empezar cambiando un ejemplo ficticio.
El error del primer intento: solo había recogido una parte
Aquí está el momento que merece la pena mirar con atención. Veníamos de ampliar un punto concreto y el primer HTML se centró en ese último tema. El documento parecía un resultado terminado, pero no era el resumen de toda la reunión que yo quería.
Hubo que volver y señalar el problema: solo has hecho una parte; necesito los dos bloques. Después comprobamos que el documento distinguía ambos. La corrección del alcance forma parte de la prueba y la hemos mantenido en el vídeo para que se vea cómo ocurrió.
Es fácil que nos pase cuando encadenamos peticiones. Primero preguntamos por toda la reunión, después ampliamos un asunto y luego decimos «hazme un documento con estos puntos». ¿Cuáles son estos puntos? Para nosotros puede estar claro; para la conversación puede referirse solo al último mensaje.
- Indica qué fuente debe cubrir el documento: toda la reunión o un tramo concreto.
- Nombra los bloques que esperas encontrar.
- Revisa que cada uno aparezca con contenido suficiente.
- Comprueba una idea y una cifra contra la fuente antes de compartir.
No hace falta revisar cada palabra para detectar que falta un bloque completo. Una comprobación de estructura al principio evita invertir tiempo en colores y logotipos sobre un documento cuyo alcance todavía no es el que necesitas.
Separar lo que se dijo de lo que podemos aplicar
La siguiente petición es que cada idea tenga una aplicación concreta en Adrihosan. Así pasamos de «esto se habló en la reunión» a «esto podría servirme para preparar presupuestos, organizar consultas o revisar un proceso». Son dos capas distintas y merece la pena mantenerlas visibles.
Imagina que en una reunión se habla de ordenar las preguntas que recibe un equipo comercial. Una aplicación para una tienda podría ser preparar una lista de dudas frecuentes sobre entregas. Esa aplicación es una propuesta nuestra: no puedes atribuírsela automáticamente a quien explicó el caso original.
Por eso en el cuaderno hay un apartado para el punto tratado y otro para la aplicación. La plantilla pública conserva esa separación. Incluye también un límite práctico, como revisar la información con la fuente o no confundir una sugerencia con una decisión aprobada.
Este criterio también sirve al diseñar agentes de IA para negocios. Antes de automatizar una respuesta, necesitamos saber de dónde sale, qué parte es un dato y qué parte es una propuesta que debe revisar alguien.
Aplicar tu marca cuando el contenido ya está revisado
Con los dos bloques representados, pedimos que el HTML use nuestra identidad: colores, tipografía y logotipos. En mi caso esos recursos estaban en el entorno con el que estaba trabajando. En el vídeo se ve cómo cambia el documento al aplicarlos.
Si lo pruebas con tu negocio, puedes aportar una carpeta o los archivos correspondientes mediante el acceso que tengas configurado. Pedir «usa mi marca» sin facilitar recursos deja margen para que el asistente elija una aproximación. Un logotipo concreto y una paleta definida hacen la petición más precisa.
También añadimos el pie corporativo y el favicon. Son detalles útiles cuando vas a compartir el documento con alguien: permiten reconocer de quién es y encontrar el sitio correspondiente. Antes de publicar, conviene comprobar que los enlaces llevan al destino correcto y que no dependen de archivos que solo existen en tu ordenador.
Que un documento se vea con tu marca no demuestra que las fuentes estén incrustadas o que funcione sin conexión. Eso se comprueba abriéndolo en las condiciones de uso previstas. En esta pieza nos centramos en el flujo mostrado y en una plantilla autónoma que puedas adaptar.
Una URL pública y una edición guardada en tu navegador
Al final pedimos una URL pública para abrir el resultado sin obligar al lector a descargar primero un HTML. Es una forma cómoda de compartir una herramienta pequeña, aunque hay que entender qué se comparte y dónde se guardan los cambios.
La plantilla editable de reuniones guarda los cambios en el navegador de cada persona. Puedes abrir un apartado, pulsar Editar contenido y modificar un texto. Si vuelves con ese navegador, conserva lo guardado allí. El botón Guardar HTML descarga una copia con tus cambios.
No es un editor colaborativo: cambiar una frase no modifica la copia que está leyendo otra persona. Tampoco es una nueva conexión con ChatGPT. La plantilla sirve para ordenar y editar el resultado; no consulta tus reuniones ni envía tus notas a un asistente.
Para probarlo, cambia un texto de ejemplo, termina la edición y recarga. Después descarga tu copia y ábrela. Son comprobaciones pequeñas que te permiten saber qué has guardado antes de utilizarlo con contenido que te importe.
Cómo lo probaría en una reunión de tu negocio
Yo empezaría por una conversación con un objetivo concreto: preparar un presupuesto, resolver una incidencia o decidir el siguiente paso de un proyecto. Cuanto más claro sea el objetivo, más fácil será saber si el documento ayuda.
Primero recuperaría las ideas y las dudas pendientes. Después elegiría una sola aplicación y una prueba pequeña: preparar un borrador, compararlo con la información que ya utilizáis y revisarlo con la persona responsable. Si mejora el trabajo, entonces tiene sentido pensar en reutilizar el proceso.
Si quieres revisar cómo encajaría algo así en tu empresa, puedes partir de un diagnóstico de los procesos que quieres mejorar. La pregunta que guía todo este vídeo es bastante directa: de lo que hemos hablado, ¿qué puedo hacer que me sirva?
Preguntas frecuentes
¿El HTML recoge automáticamente toda la reunión?
En esta prueba, el primer HTML solo recogió el último tema que habíamos ampliado en el chat. Hubo que pedir expresamente que incluyera los dos bloques y revisar el nuevo resultado.
¿Puedo utilizar la plantilla sin compartir mis notas?
Sí. La plantilla pública contiene ejemplos inventados y campos que puedes adaptar. No incluye las notas de las reuniones de la comunidad ni datos de sus participantes.
¿Los cambios del HTML se comparten con otras personas?
La plantilla guarda los cambios en el navegador de cada persona. Puedes descargar una copia HTML con tus cambios. No sincroniza las ediciones entre lectores ni funciona como un documento colaborativo.
¿Meetings consulta mi catálogo y mis datos de ventas por sí solo?
En el vídeo esas consultas utilizan las conexiones que ya tenía configuradas para Adrihosan. La transcripción de una reunión no da por sí misma acceso a un catálogo, a Analytics ni a carpetas locales.
¿Qué diferencia hay entre las notas y las aplicaciones al negocio?
Las notas resumen lo tratado en la reunión. Las aplicaciones al negocio son propuestas añadidas después. Conviene identificarlas por separado para que nadie las confunda con una decisión o una frase de los participantes.
Prueba la estructura con tu próxima reunión
Empieza por un objetivo, recupera una idea y define una comprobación. Si quieres seguir compartiendo pruebas como esta, nos vemos en la comunidad.
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