En la séptima clase del curso de ChatGPT vamos a descubrir el funcionamiento de la memoria para automatizar el contexto de nuestras conversaciones.
Si no queremos complicarnos la vida repitiendo una y otra vez quiénes somos o qué hace nuestra empresa, esta lección nos va a resultar de lo más interesante. La memoria de ChatGPT actúa como un socio silencioso que almacena detalles clave de nuestro perfil, negocio y preferencias, permitiéndonos trabajar de forma mucho más fluida y profesional. Veremos cómo activar esta función, cómo gestionar la información guardada y, lo más importante, cómo «entrenar» a la IA para que recuerde hitos estratégicos de nuestro proyecto sin necesidad de intervención manual constante.
A lo largo de este video, aprenderemos a diferenciar entre la memoria persistente y el contexto de chat, asegurándonos de que la herramienta solo guarde aquello que realmente aporta valor a largo plazo. ¡Vamos a ponernos manos a la obra!
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Pues ya lo vemos, hemos conseguido dominar una de las herramientas de personalización más potentes que existen actualmente en el mundo de la inteligencia artificial.
Hecho. Ahora ya sabemos que la memoria no está solo para «recordar cosas», sino para trabajar de forma mucho más eficiente. Durante la clase, hemos realizado los siguientes pasos técnicos:
- Acceso y Configuración: Hemos navegado por el menú de personalización para activar las funciones de memoria de ChatGPT y la consulta de memorias del navegador.
- Gestión de Datos: Hemos aprendido a entrar en el panel de gestión para revisar, editar o borrar información que la IA ha ido recopilando a lo largo del tiempo.
- Comandos de Escritura: Hemos puesto a prueba el sistema utilizando la instrucción directa «recuerda que…», comprobando en tiempo real cómo aparece el indicador de «memoria actualizada».
- Diferenciación de Conceptos: Hemos analizado la diferencia entre la memoria persistente (la que se queda entre sesiones) y el contexto del chat (que es volátil y no se guarda a menos que lo indiquemos).
Es fascinante ver cómo ChatGPT puede recordar desde detalles personales, como el nombre de nuestra mascota, hasta el ADN profesional de nuestra empresa o cambios críticos en nuestra estructura de negocio, como el cierre de una tienda física. Al tratarla como una herramienta estratégica, evitamos errores repetitivos y garantizamos que el tono y la coherencia de marca se mantengan siempre impecables.
Ejercicio práctico
Como ejercicio práctico, os proponemos que entréis en vuestra configuración de memoria y realicéis una limpieza de lo que ChatGPT sabe actualmente de vosotros. Una vez hecho esto, definid entre 3 y 5 «memorias sagradas» sobre vuestro proyecto (misión, tono de voz o datos de contacto) y utilizad el comando «recuerda» para fijarlas. Así comprobaréis cómo vuestras futuras conversaciones son mucho más directas y productivas.
Si tenemos cualquier duda durante el proceso, recordemos que podemos contar con el notebook, telegram o email de soporte. ¡Nos vemos en la siguiente clase!

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