En la segunda clase del curso de ChatGPT vamos a explorar cada rincón de la interfaz para dominar la herramienta y adaptar el entorno de trabajo a nuestras necesidades.
Comenzaremos analizando la barra lateral y las opciones de navegación básicas, pero pronto entraremos en materia más avanzada: veremos qué son y para qué sirven los «Proyectos», una funcionalidad clave si queremos organizar nuestro trabajo por clientes o líneas de producto sin mezclar contextos. También descubriremos la biblioteca de imágenes y cómo buscar información específica dentro de nuestro historial de chats.
Además, probaremos el «chat temporal» para realizar consultas puntuales sin que la IA guarde memoria de ellas, y veremos en acción el modo de voz avanzado, interactuando con la herramienta de forma conversacional y fluida. Por último, nos sumergiremos en la configuración de la cuenta: desde la gestión de miembros y la seguridad con doble factor, hasta la personalización de las instrucciones para definir el tono exacto con el que queremos que la IA nos responda.
¡Vamos a ponernos manos a la obra!
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Pues ya lo vemos, hemos realizado un recorrido completo por toda la interfaz de ChatGPT, entendiendo no solo dónde está cada botón, sino el potencial de cada sección para nuestro flujo de trabajo diario.
Hemos aprendido a diferenciar entre un chat estándar y el uso de Proyectos, viendo cómo estos últimos nos permiten cargar documentación y pautas específicas para que la IA tenga un contexto único por cada cliente o tarea, evitando confusiones y mejorando la precisión de las respuestas.
También hemos visto la utilidad de los chats temporales, que funcionan como un modo incógnito donde nada se guarda en la memoria a largo plazo, ideal para consultas rápidas o personales que no queremos que influyan en el comportamiento futuro del asistente.
Finalmente, hemos configurado las opciones de seguridad activando la autenticación de doble factor y hemos revisado las aplicaciones conectadas, como Google Drive o Microsoft, asegurándonos de tener el control sobre qué datos compartimos y cómo interactúa ChatGPT con nuestro ecosistema digital.
Como ejercicio práctico, podemos entrar en el apartado de configuración y ajustar la «Personalización». Vamos a definir en las instrucciones personalizadas quiénes somos y cómo queremos que ChatGPT nos responda (por ejemplo, con un tono informal, evitando repeticiones o siendo directo). De esta forma, cada vez que iniciemos una conversación, la herramienta ya sabrá cómo tratarnos sin tener que repetírselo.
Si tenemos cualquier duda durante el proceso, recordemos que podemos contar con el equipo de soporte que está al otro lado de la intranet. ¡Nos vemos en la siguiente clase!

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